Técnicas

Hipoterapia: Consiste en aprovechar los principios terapéuticos del caballo para tratar a personas con discapacidades físicas, ya sean congénitas o adquirida. Se basa en aspectos como la transmisión del calor corporal del cuerpo del caballo a la persona, la de impulsos rítmicos y el movimiento tridimensional. 

 

Equitación terapéutica: A través del contacto con el caballo y de la motivación que este genera, busca soluciones a los problemas de aprendizaje y adaptación que presentan las personas afectadas por alguna discapacidad. Aumenta la motivación, estimula la afectividad, mejora la atención y concentración, estimula la sensibilidad táctil, visual, auditiva y olfativa, ayuda al aprendizaje y aumenta la capacidad de independencia.

 

Equitación adaptada: Dirigida a aquellas personas que practican la equitación como una opción lúdica o deportiva, pero que por su discapacidad precisan adaptaciones para acceder al caballo.

 

Equinoterapia social: esta disciplina utiliza los mismo principios que la Equitación Terapéutica pero enfocada a asistir a personas con problemas de adaptación social. Se realizan actividades ecuestres en las que se aprovechan la relaciones afectivas que se generan con los caballos para ayudar a los usuarios a resolver sus conflictos y así lograr re-integrarse en la sociedad y adquirir seguridad en la comunicación con los demás.